El Carnaval

Puerto de la Cruz » Fiestas de Carnaval

Capítulo aparte merece el Carnaval, la gran fiesta invernal. Los orígenes del Carnaval habría que buscarlos en las fiestas paganas anteriores a la cristianización europea. Se trataba de rituales que tenían como objeto la liberación de las pasiones y los instintos más bajos del ser humano que permanecían reprimidos a lo largo del año. Estos rituales paganos se van a confundir con las fiestas religiosas cristianas de la Italia medieval, surgiendo de esta forma el carnaval, una de las fiestas populares con mayor aceptación en todo el mundo. Los carnavales de Tenerife, así como los del Puerto de la Cruz, tienen el carácter cosmopolita que le da la propia idiosincrasia de la ciudad. La tradición de esta fiesta en el Puerto fue interrumpida durante la dictadura franquista, aunque ni siquiera ella fue capaz de mantener en sus casas a las inquietas máscaras, que hicieron honor durante todos los meses de febrero al espíritu festivo del Puerto. Los carnavales se viven en toda la ciudad, siendo sus calles tomadas por la fiesta, donde el pueblo se deja atrapar y envolver por esta alocada atmósfera. El primer Coso del Puerto de la Cruz se celebró en 1910, cuando el recién constituido Comité de Turismo en colaboración con el periódico local Arautápala, decidió celebrar un Coso al estilo de los de Niza. En la comitiva, donde participaban tanto los portuenses como la comunidad británica y alemana, destacaban las seis carrozas que representaban las Carabelas de Colón, Gran Bretaña, el Zeppelín, un paisaje suizo, una cesta canaria y una cesta de flores. Las fiestas dieron comienzo con la celebración de grandes bailes el Sábado de Carnaval en el Hotel Taoro y en las sociedades recreativas Círculo de Iriarte y la Nueva Unión que duraron hasta las primeras horas de la madrugada del domingo. A partir de este momento el Coso ha venido repitiéndose a lo largo de los años. Las murgas –grupos de todo tipo de gente de cada barrio- ensayan durante meses diariamente sus canciones, consiguiendo que decenas de voces dispares se fundan en un coro audible y animado. Las letras de sus temas suelen ser satíricas y mordaces, y la música se toma prestada de canciones de moda o de ritmos sudamericanos y caribeños. Las comparsas, por su parte, son agrupaciones mixtas con cuerpo de bailes, inspiradas en las escuelas de samba de Río de Janeiro. Sus desfiles causan admiración por la fantasía de sus vestuarios, que se renuevan cada año para superar a las demás en los concursos que se celebran, haciendo las delicias de los visitantes. Cada año el pistoletazo de salida se da con la elección de las reinas del carnaval en sus respectivas modalidades y termina con la muerte de D. Carnal escenificado en el entierro de la sardina.