Castillo San Felipe

Castillo San Felipe

Castillo San Felipe

Situado junto a Playa Jardín, es un fortín construido en el siglo XVII, de tipo colonial, que defendió el Puerto Viejo de los ataques de corsarios y piratas. Fue uno de los cuatro fortines que en la antigüedad defendieron la ciudad. Esta fortaleza constituye el bastión defensivo militar más importante de la ciudad, construido a mediados del siglo XVII para la defensa de los navíos que buscaban refugio en el embarcadero del Puerto. Se halla situado en la desembocadura del barranco de San Felipe, a unos 900 metros del casco urbano. Sus obras comenzaron en 1641 y finalizaron en 1655. Su estructura tiene forma de pentágono irregular y su parapeto es de mampostería. Aparte de baluarte, a lo largo de su historia ha sido lazareto, enfermería, depósito, ciudadela, sociedad de tiro y restaurante. En la década de los noventa fue restaurado por el Ayuntamiento y convertido en centro cultural municipal y escenario privilegiado para conciertos musicales y exposiciones artísticas. A 50 metros del Castillo se conserva el antiguo almacén de pólvora o Polvorín.

Sendero de La Costa

Sendero de La Costa

Sendero de La Costa

En los alrededores del Hotel Semiramis, en la urbanización La Paz, arranca un antiguo camino que discurre por la zona de La Costa de Yeoward y, tras atravesar por un túnel la carretera del Este o autovía de Martiánez, cruza el barranco de La Arena, entra en el municipio de La Orotava y desemboca en la hermosa playa de El Bollullo, de arena negra volcánica. El sendero continúa a otras playas cercanas y semivírgenes, que son Los Patos y El Ancón. El camino, utilizado tradicionalmente como sendero turístico, tienen una longitud de dos kilómetros. Discurre en parte entre plataneras y ofrece espectaculares vistas de la costa y las cumbres del Valle de La Orotava.

Paseo de la Costa

San Telmo

San Telmo

San Telmo

El paseo de San Telmo es un pintoresco paseo peatonal y comercial junto al borde costero. Da acceso a una cala del mismo nombre, con charcos naturales de agua de mar, que es una de las zonas de baño más populares entre los residentes. Un extremo del paseo lo preside la ermita de San Telmo, fundada hacia 1780 por el gremio de los mareantes y dedicada al padre dominico San Pedro González de Bromista o San Pedro Telmo, patrón de los marineros. La imagen del santo que se conserva en este pequeño templo data de finales del siglo XVIII. En los terrenos de la plazoleta exterior existió la Batería de San Telmo, de la que en la actualidad quedan algunos vestigios, como las garitas y una parte de las empalizadas de tea que en otro tiempo cerró este pequeño recinto fortificado, uno de los cuatro construidos a lo largo de la costa del antiguo Puerto de La Orotava para repeler los ataques de los piratas. La batería de San Telmo defendía las naves que fondeaban enfrente de la ermita, en el llamado Limpio del Rey. En el otro extremo del paseo de San Telmo se ubica el mirador de la Punta del Viento, llamado así por estar orientado en la dirección del viento dominante. Desde aquí se divisa una hermosa panorámica de El Boquete, o playa de San Telmo, y de todo el Complejo Turístico Costa de Martiánez. Numerosos turistas se reúnen en este mirador para contemplar el espectacular rompiente de las olas contra los riscos. La escultura Spectator, del artista portuense Arnoldo Evora, adorna uno de los rincones de la terraza.

Plaza del Charco

Plaza del Charco

Plaza del Charco

Es el centro neurálgico, el corazón del Puerto de la Cruz, donde mejor se palpa el alma cosmopolita y bulliciosa de esta ciudad. Su fecha exacta de construcción no puede precisarse. Como espacio abierto y de reunión existía desde antiguo, pero la función de plaza propiamente dicha no la cumplió hasta el siglo XVIII. En 1835 se realizó una importante reforma. En 1880 se pavimentaron los paseos y en 1911 se instaló la pila. Ya en el siglo XX se construyó un quiosco de música. A lo largo de la historia ha tenido diferentes denominaciones, según cada etapa política, aunque siempre los lugareños la han llamado plaza del Charco o plaza del Charco de los Camarones, ya que en tiempo de mar de leva las olas entraban por la bocana del muelle y formaban en este cercano espacio un gran charco o mareta, en el que incluso se podían pescar camarones. A la sombra de las palmeras canarias y los magníficos laureles de indias traídos de Cuba en 1852, los bancos suscitan las tertulias y el descanso, en presencia de la imponente ñamera, otro de los símbolos más queridos de la ciudad, una ‘bombonera vegetal’, como la llamó la poetisa Ana Rosa Alonso, que preside la pila central desde hace más de un siglo. Otros elementos característicos de este recinto son el pavimento central de tierra o picón y el paseo perimetral, así como el bar-cafetería ‘Dinámico’ -uno de los más populares de la ciudad-, los quioscos de periódicos y golosinas y el parque infantil. La plaza sufrió una profunda reforma a principios de la década de los noventa del siglo XX, aunque conservó todos estos elementos tradicionales.

Plaza de la Iglesia

Plaza de la Iglesia

Plaza de la Iglesia

La plaza de la Iglesia debe su nombre a que está situada a las puertas de la Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Peña de Francia. Antes se la llamó plaza de la Pila. Tradicionalmente puede presumir de lucir los jardines más cuidados de la ciudad, que en Navidad se llenan de miles de flores de pascua rojas. Destacan varios dragos canarios, araucarias, palmeras canarias, laureles de indias y otros árboles de gran porte. En su centro se dispone una fuente del año 1900, adornada con un cisne de piedra. En uno de los laterales se encuentra el monumento a Agustín de Bethencourt y Molina (1758-1824), una de las figuras más relevantes de la historia del Puerto de la Cruz. Ingeniero militar, llegó a obtener el rango de general en el Ejército de Rusia en la época del Zar Alejandro I y Director General del Departamento de Vías de Comunicación del Imperio Ruso. Antes fue el primer director de la Escuela de Canales y Caminos de Madrid. Además, diseñó en Rusia importantes edificios y obras públicas. Bethencourt y Molina nació justo enfrente de donde está emplazado su monumento, en la casa que albergó el antiguo Hotel Monopol, uno de los primeros de la ciudad.

Plaza de Europa

Plaza de Europa

Plaza de Europa

Esta plaza pública, inaugurada en 1992, abarca 5.000 metros cuadrados y cuenta con dos plantas de aparcamientos públicos subterráneos. Media docena de auténticos cañones de los siglos XVIII y XIX, cedidos por el Ministerio de Defensa y la Zona Militar de Canarias, adornan la empalizada de este monumento urbanístico en forma de fortaleza abalconada sobre el mar, para cuyo diseño el arquitecto orotavense Luis García Mesa se inspiró en las antiguas fortificaciones que defendieron la isla. El nombre de esta plaza, coronada por un magnífico paseo marítimo, es un reconocimiento a la tradición europeísta de la ciudad del Puerto de la Cruz.